
Asimismo, también se encarga de proporcionar cohesión a la
pared de los vasos sanguíneos, la córnea ocular, la dentina, las encías y al
tejido conjuntivo que protege nuestros músculos y órganos.
Para ello, participa en la formación de fibras a través de
las cuales ejerce esta función de red.
Precisamente, una de las particularidades de estas fibras de
colágeno es que tienen la capacidad de mezclarse con otras sustancias para
aportar resistencia a las diferentes estructuras.
En los tendones, en cambio, crea una estructura paralela y
cruzada para darles una gran fuerza de tracción.
Por lo que respecta a los cartílagos, forma un gel que
absorbe los impactos producidos al mover las articulaciones.
En cuanto a la relación colágeno y piel, esta proteína se
mezcla con la elastina a nivel cutáneo. Así pues, ambos componentes son los
responsables de mantener la piel firme y elástica.

Es por todo ello que, al determinar para qué sirve el
colágeno, debemos tener en cuenta que sus funciones variarán en función del
órgano en el que se encuentre.
No obstante, por lo general, podemos decir que la principal
función del colágeno es la de formar fibras o redes de soporte que aporten
cohesión, resistencia y flexibilidad.
Asimismo, puede tener acciones más específicas en órganos
concretos como el riñón, el hígado o el corazón.
¿Para qué sirve el colágeno hidrolizado?
Nuestro cuerpo es capaz de producir colágeno por sí mismo.
Sin embargo, con la edad, la producción de esta proteína va disminuyendo
progresivamente.

Como consecuencia, la piel pierde firmeza y elasticidad,
puede aparecer dolor en las articulaciones u otras patologías musculo
esqueléticas (por ejemplo, la osteoporosis), hay un deterioro en la vista y se
producen alteraciones en los dientes y las encías.
Estos son, entre otros, cambios propios del proceso de
envejecimiento. Sin embargo, la práctica de deporte u otras circunstancias
puede provocar un desgaste prematuro de los diferentes órganos.
Paralelamente, hoy en día, en nuestra dieta, no solemos
incluir con demasiada frecuencia alimentos ricos en colágeno.
Sobre todo, porque estos acostumbran a ser muy calóricos,
tienen un alto contenido en grasas o azúcares y requieren de largas cocciones.
Es el caso, por ejemplo, de los caldos naturales de carne o
pescado, los callos, las manitas de cerdo o la gelatina culinaria.
Así pues, en diferentes situaciones, puede ser conveniente
hacer un aporte extra de esta proteína. Por tanto, conocer para qué sirve el
colágeno hidrolizado puede resultar de gran ayuda.
En ese sentido, si bien es probable que hayas oído hablar de
los beneficios del colágeno, quizás tengas dudas acerca de qué es exactamente.
Pues bien, podemos decir que el colágeno hidrolizado pasa
por un proceso conocido como hidrólisis,
que permite que nuestro cuerpo lo pueda absorber con la mayor facilidad.
Por tanto, volviendo a las propiedades del colágeno
hidrolizado, esta proteína puede ser una ayuda nutritiva que contribuya, de
forma natural, al bienestar de articulaciones, huesos, músculos, encías,
dientes y piel*.
Si bien las personas de todas las edades y condiciones
pueden tomar colágeno hidrolizado, hay colectivos y circunstancias para los que
está especialmente indicado.
Principalmente, las personas a partir de los 25 años (en especial, las mujeres): la gente
mayor; quienes desean mantener la flexibilidad de sus articulaciones, el
bienestar de sus huesos y músculos y una piel tersa; y deportistas o quienes
practican ejercicio físico o cargan pesos regularmente*.
TIPOS DE COLÁGENO
Existen más de 20 familias de moléculas de colágeno
codificadas por unos 42 genes, siendo el más abundante en humanos el colágeno
tipo I2.
✓ TIPO I: Se encuentra sobre
todo en los huesos, la córnea, la dermis y los tendones y se presenta en forma
de fibra con estrías que se agrupan y forman cadenas para dotar a los tejidos
del organismo de elasticidad y resistencia.
✓ TIPO II: Presente en los
cartílagos, en algunas estructuras de los embriones y en el humor vítreo del
ojo. Otorga resistencia a estos tejidos ante presiones intermitentes.
✓ TIPO III: Está en los tejidos
de los músculos, las venas y la piel. Actúa como sostén de los órganos que
tienen la capacidad de expandirse y contraerse.
✓ TIPO IV: Se encuentra
principalmente en la piel. Su función es la de darle sostén y la capacidad de
filtrar sustancias diferentes.
✓ TIPO V: Presente
principalmente en los órganos y en los tejidos situados en el interior del
cuerpo. Su función se asocia con la del tipo I, es decir, otorga resistencia a
los tejidos.
En el caso de nuestra línea de colágenos hidrolizados están
formulados con activos importados y de alta calidad, logrando ver los
resultados a corto.
Además, utilizamos Stevia como endulzante.
Por todo ello, te animamos a conocer más acerca de los
productos de colágeno kaszenave® y a empezar a disfrutar de todas las
propiedades que te ofrece este maravillo producto.
Comentarios
Publicar un comentario